Ceremonías Olímpicas

Luis Bassat

Biografía por etapas

Un spot de tres horas y media

En 1989 Luis Bassat aceptó el reto de participar en el concurso para la organización de las Ceremonias Olímpicas de Barcelona 92. Aunque no tenía ninguna experiencia en la organización de grandes acontecimientos, desde el primer momento tuvo claro que, más que en los miles de personas que asistirían al estadio, debía pensar en los 1.500 millones de telespectadores que verían las ceremonias en televisión.

Presentación tras presentación, vendió la idea de convertir las ceremonias olímpicas en un spot de de tres horas y media de duración, que mejorase la imagen de España y pusiese a Barcelona y Cataluña en el mapa, de una vez por todas. Finalmente, tras la última eliminatoria los dos grupos seleccionados se fusionaron en uno solo, Ovideo Bassat Sport, del que fue elegido presidente.

Durante dos años, trabajó con un equipo de 165 profesionales, los mejores de cada especialidad, para que todo saliese a la perfección. Y entre todos lo consiguieron. Rompiendo tópicos, la ceremonia de inauguración empezó a tiempo y funcionó como un reloj. Mostró el sol de España y el mar Mediterráneo con un diseño que asombró al mundo, y el arquero encendiendo el pebetero con un arco y una flecha se convirtió en un símbolo inolvidable.

Al día siguiente, los titulares elogiaron no solo la creatividad, sino también el rigor, la puntualidad y la eficacia con la que se había trabajado. La imagen de Barcelona, de Cataluña y de España subió puntos en todo el mundo. Sin duda, como él mismo suele decir, fue el mejor anuncio de su vida.

Luis en el estadio olímpico